Por qué los básicos nunca están cerca de la entrada

El recorrido del consumidor está fríamente calculado desde el instante en que cruza la puerta. Los productos de alta rotación y de primera necesidad —como lácteos, panadería o carnes— se ubican casi invariablemente al fondo del establecimiento.

El objetivo detrás de la ruta

  • Tránsito obligatorio: Para llegar a la leche o al pan, el cliente debe atravesar múltiples pasillos repletos de tentaciones visuales.
  • Fomento del impulso: Los productos de menor necesidad pero mayor margen de ganancia (chocolates, botanas, novedades) se colocan estratégicamente en el camino para interceptar la atención.
  • Control del ritmo: El ambiente se complementa con música de ritmo pausado e iluminación tenue en los pasillos generales para reducir la velocidad de caminata del comprador.

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